miércoles, 13 de mayo de 2015

Outlander. Wentworth. ¿Por qué? Diana Gabaldon explica la Regla del Tres.

Diana Gabaldon explica el porqué de la escena de la Prisión de Wentworth en 'Outlander'.

CUIDADO CON LOS SPOILERS.

Traducido por @Pilarica


Queridos todos.

Tengo un lector masculino, Justin Brady (@RandomAngst), que dirige las reseñas de los libros en la web www.randomangst.com . Justo hoy en Twitter, dijo que acababa de terminar de leer OUTLANDER y que lo había disfrutado mucho, hasta que llegó a los capítulos de la prisión.Twiteé de nuevo diciendo que me hubiera preocupado que hubiese disfrutado la parte de Wentworth, a lo que dijo: “Pero ¿por qué nuestro héroe pasa por tanto dolor y sufrimiento?”, añadiendo en el texto: “Sé que llego tarde a la fiesta de Outlander y probablemente lo hayas explicado anteriormente, pero fue un dolor intenso, tanto emocional como físico.”

Estaba a punto de salir a cenar, así que dije que le contestaría más tarde (todavía no lo he hecho), pero he estado pensando durante unos breves momentos sobre cómo podría responderle. La respuesta es simple: Sólo puse lo que vi que estaba pasando, pero entiendo que eso no es suficiente para el lector. Siempre hay una razón de por qué las cosas suceden o si son necesarias, aunque puede que ni yo lo sepa cuando las escribo. Así que, ¿qué es lo que tenemos aquí?

En parte, es porque es una historia de grandes apuestas. Casi todo el mundo entiende que tiene que haber algo en juego para que una historia sea buena. Y muchos thrillers y novelas de ciencia ficción asumen que con el trabajo del Destino o el Universo ya basta. Esos autores confunden la escala con la intensidad. No importa lo que haya detrás de una historia, una que se centra en el impacto de los hechos en la vida de uno o dos individuos, generalmente será mucho más atractiva y emocionalmente intensa que otra donde todo el mundo va corriendo de un lado a otros intentando salvar el mundo o coger con sus propias manos la bomba fortuita que lo destruiría todo.

Pero OUTLANDER es una historia de grandes apuestas y riesgos - muchos de ellos individuales - casi todo el tiempo. Es una historia de amor, y seguramente es una historia que lo que todo el mundo hace o haría por amor. Claire, por ejemplo, decide abandonar la vida que conocía (y ella, que ha estado en una guerra, saber mejor que nadie lo que esa seguridad significa) y un marido al que ama. 
Ella, en cambio, elige penurias, peligro, y dolor emocional, con el único fin de permanecer junto a Jamie.

Pero el amor de estos dos personajes siempre es recíproco: No se trata de uno de los dos haciendo un sacrificio por el bien del otro. A lo largo de la historia, se rescatan el uno al otro. Y hay mucho en juego: Jamie se casa con Claire, en un principio, para salvarla de Black Jack Randall. ¿Sería eso una hecho a destacar, si Jack Randall no fuese una grave amenaza? Porque él es una amenaza grave; lo aprendimos a través del pasado de Jamie. El tío es un genuino sádico-psicópata que, prácticamente ha destruido a la familia de Jamie y a él le ha herido tanto física como emocionalmente, y aquí está Jamie jurando dar a Claire todo lo que tiene: la protección de su nombre y de su clan – incluyendo la protección de su cuerpo – con el fin de salvarla de él.

Y de hecho lo hace, la salva físicamente e inmediatamente de Randall. cuando Randall la captura y asalta en Fort William— a pesar que, al hacerlo, se pone no sólo a sí mismo, sino a todos con él, en grave peligro, lo hace con un coste tanto emocional como físico: “Estuve  atado a ese poste, atado como un animal y azotado hasta que la sangre corría por mi cuerpo… Si no hubiese tenido la suerte del diablo esa tarde, eso es lo menos que podría haberme sucedido… Pero cuando gritaste, vine a ti, con nada más que una pistola descargada y mis dos manos desnudas”. Las apuestas son más altas y la amenaza a Jamie (y a Claire) por parte del Capitán Randall, aumenta.

Uno, dos, tres. La regla del tres. Uno de los patrones subyacentes más importantes para una narración es que un evento sea sorprendente.El siguiente evento relacionado, crea resonancia. Pero, el tercero es el lugar al que te dirigías todo el tiempo y ¡ZAS!. (Es por eso, por cierto, por lo que los clásicos cuentos de hadas involucran a tres hermanos, tres hermanas, tres hadas, etc. y el motivo por el que los chistes más clásicos empiezan con: un sacerdote, un ministro y un rabino… El climax de la historia, el remate de la broma, siempre sucede en la tercera interacción.) El tercer encuentro con Black Jack Randall es el clímax, el punto donde las apuestas están en lo más alto. Jamie es capturado y herido de gravedad, Claire llega a salvarle, pero Randal aparece y la toma cautiva, amenazando su vida.

Muy bien. Ha quedado claro que es una amenaza increíble. Ergo, hemos visto (y escuchado) el daño real que Randall le ha hecho a Jamie hasta el momento; no debemos albergar ninguna duda sobre el daño que le podría hacer a Claire. No podemos pensar: “Oh, es una persona tan desagradable, no te lo creería…” Tenemos que creerlo, y por lo tanto, apreciar lo que Jamie está haciendo cuando negocia lo que queda de su vida por la de Claire. (Enséñalo, no lo cuentes, ¿os acordáis?)

Y porque lo creemos, compartimos la desesperación y desesperanza tanto de Jamie como de Claire.

Vale, a lo largo del libro, hemos visto que el amor tiene un precio. Jamie y Claire han construido una relación a través de una lucha honesta y valiente, que ha merecido el precio que les ha costado. Este es el desafío final y Jamie está dispuesto a pagar lo que al parecer sería el coste final.

¿Y por qué yo iba a desperdiciarlo? Dejándole escapar de la violación y la tortura (él – y nosotros – sabemos que es lo que vendrá) sería minimizar su sufrimiento, hacer de él un pequeño momento, poco importante (Sería como si alguien apareciese en Getemaní diciéndole a Cristo: “Oye, amigo, no tiene que hacer esto. Ven conmigo, tengo una forma secreta para salir de aquí…”)

Así que, el amor tiene un precio y es un precio real. Pero ellos se rescatan el uno al otro y Claire no sólo salva la vida de Jamie, sino también su alma. (Sí, es la redención y resurrección y sí, hay imágenes de Cristo a lo largo de toda la historia – fue mi primer libro, ¿vale?). Su alma no habría estado en peligro si él no hubiese estado al borde de ser verdaderamente destruido por su sacrificio.

Por ejemplo, si Claire hubiera llegado con refuerzos en el último momento y le hubiera salvado antes de que pasara por más dolor y sufrimiento… bueno, entonces hubiera sido una agradable, tierna historia en la que el heroe y la heroína vencen al mal y cabalgan hacia el atardecer juntos; pero no tendría la mitad del poder que una historia en la que Jamie y Claire realmente conquistan a un verdadero demonio y muestran lo que es el amor verdadero. El amor verdadero tiene un precio real y es un precio que vale la pena.

Siempre he dicho que todos mis libros tienen una forma y OUTLANDER tiene una geometría interna que consiste en tres triángulos ligeramente superpuestos. El vértice de cada triángulo es uno de los tres clímax emocionales del libro:

1) Cuando Claire hace su elección desgarradora en las piedras

2) Cuando Claire salva a Jamie en Wentworth

3) Cuando Claire salva sel alma de Jamie en la Abadía. 

Sería un historia suficientemente buena si sólo hubiese contado con los puntos 1 y 2, pero (véase más arriba), la Regla del Tres. Una historia que va uno, dos y tres, tiene mucho más impacto que la que sólo da uno-dos buenos golpes

—Diana

www.dianagabaldon.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

¿Quieres comentar algo? :)