domingo, 22 de marzo de 2015

Outlander. El episodio de la boda y la revolución sexual en televisión.

Sentiría un dolor enorme, si los críticos y los espectadores “desechasen” Outlander por razones irrelevantes, triviales o condescendientes.

No es que yo esté aquí para decir que “Outlander” es una serie perfecta. Me gusta. Me encantaron un par de episodios, pero también tiene sus fallos.

Dicho esto, a veces una serie, al margen de la atención pública, hace algo radicalmente diferente  - a veces, revolucionario – y sería una verdadera pena que solo porque la serie no esté en lo más alto, la gente se pierda lo que ha hecho fantásticamente.

Gracias a Pilarica por la ayuda. 


“Outlander” ha echado por tierra muchas de las ideas preconcebidas sobre el sexo en la televisión – cómo se hace, para quién está hecho, cómo se graba y de qué trata. El 20 de septiembre se emitió el episodio en el que los dos protagonistas de la serie se casan y tienen un montón de sexo, desde un punto de vista revolucionario en su representación de la desnudez y la intimidad, y en su manera de mostrarlo para el punto de vista femenino.



No estoy diciendo que otras series no hayan hecho cosas interesantes con las escenas de sexo en ocasiones, o incluso de forma regular. Es un alivio saber que “Outlander” no está sólo. También hay que considerar “Master of Sex”, “Girls” o“Transparent”, una fantástica compleja representación de todo tipo de deseos. Sin olvidar otras series con mujeres sexualmente sin complejos, como “The Fall”, The Good Wife”, “The Americans” “Orphan Black”, “New Girls”, “You’re the Worst” y “Orange Is the New Black” que tratan las actividades sexuales de sus protagonistas con una refrescante neutralidad e interés genuino.

Hace unos años, esto no era así. No era lo habitual. Hasta hace poco las series trataban de lo que un protagonista podría llegar a hacer. Mientras fuera un hombre. En los dos o tres últimos años han surgido series que tratan de lo que un protagonista puede llegar a ser.

Y entre todo este maremágnum, han empezado a surgir mujeres que no están avergonzadas por su sexualidad, sino que son dueñas de ella, y las narraciones están centradas en explorar sus deseos. Así han cambiado los tiempos. En “How to Get Away with Murder”, aparece una mujer afro-americana que sin pedir disculpas, se mantiene firme y segura en la sala de conferencias de un tribunal, y con su marido y amante a la salida de esta. Y esto es importante.

No todas las mujeres en las más recientes series tienen una vida fácil o disfrutan de una aceptación general. Como todas las mujeres, en cualquier lugar, en cualquier época, no están exentas de las posibilidades de violencia o asalto.

Pero estas mujeres no están representadas como malas o equivocadas por buscar o querer sexo y perseguir todo tipo de intimidad. Muchas de estas mujeres son, en todo caso, celebradas por unos guionistas acertados, inteligentes y poco condicionales. A diferencia de muchas de las grandes series y películas con las que crecí, donde las mujeres a las que les gustaba y buscaban sexo a menudo eran castigadas de alguna forma, es una tendencia que no detecto en esta nueva oleada de series: lo de rebajar su carácter o incluso matarlas, por ser independientes y no mostrarse arrepentidas por sus deseos.

Este cambio ocurre en muchas nuevas y notables series. Pero “Outlander” ha tomado esta tendencia y dado un paso más allá. El 20 septiembre con el episodio “La boda”, la serie derritió mi cerebro. Así fue de bueno y diferente.

La novelista Jenny Trout ha dicho: “Outlander es un drama diseñado, específicamente, para la mirada femenina heterosexual”.

El pasado Junio, Lili Loofbourow escribió un gran ensayo sobre “Game of Thrones” que contenía un adjetivo inolvidable: “Carroñeros sexuales”.

“Lo erótico – desde un punto de vista femenino – rara vez se abre paso en pantalla”, Escribió Loofbourow. “Las mujeres son carroñeros sexuales: Nos excitan cosas que no estaban destinadas a estimularnos, porque no somos consideradas merecedoras de ser estimuladas”. Como ella anotó: “Game of Thrones”, con raras excepciones, ignora totalmente la mirada de los espectadores que aprecian el cuerpo masculino"

"Estoy acostumbrada a ver pecho tras pecho, tras culo, tras pecho, y entiendo que no están ahí para mí, sino para el disfrute de ellos. Soy libre de mirar y extraer lo que pueda cuando miro, pero en realidad nada de eso se ha puesto ahí pensando en mi"

¿El episodio de "La boda"? Fue un festín para nosotras, "las carroñeras"

Aquí, durante una hora, la televisión tomó como un hecho que el punto de vista masculino era tan interesante como el femenino. Durante una hora,  nos dimos cuenta que la idea principal y fundamental es que la curiosidad es tan esencial como el elemento del deseo.



El sexo en la televisión como método de entretenimiento, a menudo termina siendo sólo la recompensa del protagonista, el botín para el héroe. En el episodio de la boda no fue así. Representó la intimidad física y emocional en tiempo real y fue totalmente sexy.

[SPOILERS. Si quieres saltarte esta parte, puedes ir al párrafo que comienza con “Tal vez”]

El episodio comenzó con Jamie y Claire torpemente juntos en una habitación de lo que parecía ser una taberna. En el exterior, carcajadas y subidas de tono sobre lo que estaba a punto de pasar. La velada tuvo todos los ingredientes de una primera cita poco prometedora.

Jamie y Claire se habían sentido atraídos el uno por el otro desde el momento en el que se conocieron, pero Claire, una involuntaria viajera en el tiempo, había llegado a la Escocia de la década 1740, casada y enamorada profundamente de un hombre de su propia época. Jamie era virgen, y se casó - en principio - para mantener a Claire fuera de las garras de un odioso inglés, y ya de paso para protegerse a sí mismo, ya que Jamie es un fugitivo. Toda esta situación – claramente un matrimonio de conveniencia – se organiza sobre la marcha.

Aquí comienza el malestar de estos dos casi desconocidos. La orden es que cuando estén solos, mantengan relaciones sexuales para que el matrimonio sea válido. No es de extrañar que se pongan a beber. Así que Jamie empieza a contarle historias a Claire, quien se queda prendada de su dulzura y de sus palabras. Se dan cuenta que, atracción física aparte, realmente se gustan el uno al otro. Se podía ver la relajación en sus caras, en su lenguaje corporal.

Eventualmente, tienen relaciones sexuales por primera vez, en un acto carente de clichés: No hay ángulos de cámaras sexies, no hay luz dorada, no hay nirvana. Jamie se pregunta si deben hacerlo como los caballos (por detrás). Claire le advierte en un momento dado que la está aplastando sin querer. Y no duró mucho tiempo. Fue una primera vez torpe, lo que la hizo dolorosamente, divertidamente, real.

Y eso fue sumamente refrescante. Durante décadas, muchas escenas de sexo en televisión y en cine han llegado a ser tan absurdas e irreales como cualquier escenario sobrenatural en “Game of Thrones”. “Outlander” tiene elementos fantásticos, pero el hecho de que Claire viaje en el tiempo no significa que esa magia tenga un impacto continuo en la vida cotidiana de Claire y Jamie. El viaje en el tiempo sólo es una manera de conseguir que estas dos personas se conocieran. El productor ejecutivo, Ronald D. Moore, no parece interesado en lo fantástico más allá de esto. “Outlander” está más comprometido con las realidades emocionales de sus personales que el elemento mágico, y ciertamente no se han decantado por los clichés sobre la intimidad y el poder del sexo.

La decisión de no hacer lo aburrido de siempre se refleja en la manera en la que se muestran los tres actos sexuales que tiene la pareja durante el transcurso de la hora. No fueron la predecible cadena de secuencias que normalmente vemos. No se trataba del premio a la confiada conquista del hombre sobre la complaciente mujer. La inexperiencia de Jamie era absurdamente encantadora: pensó que la había herido cuando Claire tuvo un orgasmo y ella le introdujo a placeres que él nunca había presenciado en los caballos. La noche dio a Jamie nuevas capas al hacerle ver que el sexo puede ser estresante para los hombres incluso si están profundamente atraídos por su pareja.

La clave del éxito del episodio fue la curiosidad de la pareja por el "ritual de apareamiento", y la curiosidad que los personajes tenían el uno por el otro. No sabían hacia dónde iba la noche, y nosotros tampoco. Varios inteligentes flashbacks a los preparativos de la boda, nos hicieron conocer mejor sus estados emocionales: Jamie tuvo muchos problemas para conseguir un anillo especial para Claire, y ella se preparó para sus nupcias emborrachándose. Al revelar, poco a poco, cómo se habían preparado para entrar a ese matrimonio forzoso, se ganaron la confianza mutua. Llegaron a conocerse el uno al otro, y la progresión con la que se conocieron, se reflejó en un aumento del apetito del uno por el otro antes de tener relaciones. Eran cada vez más relajadas y sexies.

Vale la pena señalar que el episodio fue dirigido por una mujer, Anna Foerster, y escrito por otra mujer, Anne Kenney. Esto definitivamente marcó una diferencia, ya que el motivo por el que el punto de vista de una mujer no se contempla, es porque tanto los directores como sus asistentes son mayoritaria y abrumadoramente masculinos.

Pero en “La boda”, ambos puntos de vista de los personajes, y ambos cuerpos, eran igualmente importantes. La cámara estaba interesada en todo – los estados mentales y físicos de cada uno, en cada curva y en cada extremidad.

Una escrupulosa atención a los detalles y una consistente, empática delicadeza, marcó la obra de Foerster (y la de John Dahl, quien dirigió el primer y segundo episodio). Uno de los momentos más importantes de “La boda”, ocurrió mientras ambos personajes estaban vestidos. Tras mantener las distancias con Jamie durante más de la mitad del episodio, Claire extiende la mano y le acaricia el brazo. Era su forma de decir que estaba lista – no sólo para tener relaciones de nuevo, sino también para confiar en él.

El sexo en el episodio de la boda contó una historia. Foerster, Kenney y Moore se aseguraron de ello creando una progresión de acontecimientos muy cuidadosa. La primera vez fue sobre dejarse llevar por la atracción física que sentían el uno por el otro. La segunda vez que se acostaron fue con alivio: se dieron cuenta que se gustaban y se respetaban el uno al otro.

Hacia el final de su primera noche juntos, Claire pide a Jamie que se desnude ante ella. Y es lo que hace. Ella camina alrededor de su cuerpo, valorándolo y apreciándolo. En ese momento, Jamie y Claire estaban tan cercanos física y emocionalmente como podían estar. Jamie disfrutaba siendo visto; La apreciación de Claire refleja deseo, curiosidad y que ya se siente a gusto con la situación. La manera en la que Foerster nos lleva hasta su último encuentro sexual hizo que la cercanía y la calidez entre esas dos personas fueran casi palpables.

He visto mucha televisión, y no puedo recordar ninguna serie que haya hecho lo que hizo esta.

Nunca.

Sí, Jamie también le pide a Claire que se desnude, Pero la mirada femenina fue la primera. Como indicó Roxane Gay en su opinión sobre ese momento en el capítulo: “He objetivizado a Jamie junto con Claire y millones de espectadores”.



[FIN DE LOS SPOILERS]

Tal vez lo verdaderamente revolucionario en este capítulo fue que no tenía ningún tipo de complejos, no pedía excusas ni perdón. Todo lo que ocurría se sentía maravillosamente bien, y sin embargo, todo transcurría como improvisado y algo brusco. Era como si la serie estuviera diciendo “Todos sabemos que así es como pasan estas cosas, ¿verdad?”. Pero no es cierto, no suele ser así como pasa en la pantalla. Los objetivos e intenciones de la serie siguen siendo poco habituales, o menos habituales de lo que deberían ser.

Los críticos y espectadores protestan ante lo más evidente, la explotación sin sentido, pero la industria no dice nada cuando se producen hechos predecibles, mal concebidos y descripciones locas de sexo y acoso sexual, que no hacen posible ni aconsejable no cabrearse cada vez que algo degradante, ofensivo o tonto sale al aire.

Así que toleramos el enfoque del sexo húmedo, la primacía del gozo del hombre y la objetivización de los cuerpos femeninos. Sombríamente soportamos la violencia transmitida sin pensar ni compasión. Es demasiado agotador preguntar constantemente por qué tantas escenas tienen lugar en clubs de striptease y burdeles y por qué tan pocas representan a una mujer simplemente mirando a un hombre.

“El precio que pagamos por una excelente televisión es aguantar extrañas e implacables especificaciones dirigidas al grupo demográfico del hombre heterosexual de 15 años de edad". Esas son las palabras de un comentarista citado por Loofbourow, pero es posible que sea un sentimiento que ya he escuchado antes. Quiero decir, mirando varias series de Starz como “Magic City”, “Black Sails” y “Boss”, puedes ver una serie de números a la derecha de la pantalla con el número de veces que se ven pechos. Puedes cambiar de canal, pero siguen estando ahí.

He aquí una idea nueva: No tiene por qué ser así, y nunca lo fue. Aquí hay otra: apuesto a que los hombres que vieron el capítulo de “La boda” también lo encontraron muy calentito. ¿Por qué no iba a ser así?

Parte de lo que hizo que funcionase, fue que ninguno de los personajes – y por extensión, la audiencia – vieron sus reacciones o vulnerabilidades burladas o menospreciadas. ¿Por qué no debería Jamie estar nervioso? ¿Qué novio no se pregunta si sus regalos – y su actuación  – han sido aceptables? ¿Por qué un hombre no puede excitarse y calentarse ante una mujer que le enseña cosas nuevas con sus habilidades? ¿Por qué no iba a querer Claire mirarle y por qué no iba Jamie a apreciar ser visto? ¿Por qué no iba él a apreciar el cuerpo de ella igualmente? ¿Por qué la cámara no iba a querer ver todo eso? ¿No es aún más raro que la cámara no lo quiera ver?

Con cada elección que ha tenido “Outlander” con respecto a su representación del sexo, ha hecho los momentos aún más sexys. No puedo pensar en ninguna razón por la que un gran porcentaje de los hombres no estarían de acuerdo. En cualquier caso, Moore no está haciendo la serie sólo para “mujeres heteros”.

“Mira, he leído el libro, y me encantó”, dijo en una entrevista con Buzzfeed. “Cuando mi mujer y socia de producción me dieron el libro, no me dijeron nada como, “Oh, mira, aquí tienes una novela romántica. Mira a ver lo que puedes hacer con ella”, sino: “Aquí tienes un libro muy bueno”. “No veo ninguna razón por la que los hombres no quieran ver esta serie”.

Es una historia de aventuras y esa podría ser una de las razones por las algunas personas también la descartarían. Otras razones por las que críticos y espectadores podrían descartarla: es de Starz; está basada en un libro que a las mujeres le encanta; oh no, alguien dijo la palabra ‘romance’ (esto puede ser lo que más despiste de todo).

La gente también solía menospreciar la palabra “fantasía” en el mundo de la crítica cultural, pero los espectadores y críticos fueron capaces de ver la intención seria de “Game of Thrones”, serie a la que, merecidamente, se ha tomado en serio y se ha denominado como una obra de arte.

Puede que no tenga el visto bueno de la HBO, pero lo que “Outlander” está haciendo, especialmente en el campo de la sexualidad, también merece ser tomado en serio. El primer acto sexual, tiene lugar en el primer episodio y representa a una mujer vestida  recibiendo placer oral, y ya se sentía como una declaración de propósitos. En el capítulo de “La boda”, “Outlander”, ha demostrado no tener intención de alejarse de esa intención subversiva. En “La boda”, se reforzó la idea de que el deseo vale la pena explorarlo, donde sea que se origine, y que la mirada femenina tiene algo que ofrecer a todos los espectadores que estén dispuestos a verla. Moore ha llegado a decir que para los personajes masculinos, un “Full Monty” podría ser una posibilidad en futuros episodios.

“Outlander” no es para todos, y eso está bien. Pero está entre las series que hacen algo revolucionario en su descripción de cómo los adultos se relacionan entre sí, en la cama y fuera de ella. Unas décadas después de que se diera la famosa revolución sexual, por fin están revolucionando la forma en como se representa la sexualidad femenina – incluso honrándola – en la televisión. Al ser conscientes de los deseos de las mujeres, estas series dejan claro que son conscientes de la humanidad de la mujer.

No estamos viviendo en un paraíso, por supuesto: Personajes gays y bisexuales siguen siendo criminalmente subrepresentados en todo tipo de televisiones.  Los tipos de cuerpos que vemos en la televisión son generalmente de una cierta forma, tamaño y color. Pero sigo recogiendo pistas que prueban que esto también podrían estar cambiando. Una de ellas es una noticia esperanzadora: Mindy Kaling consiguió que Chris Messina fuese su bailarín privado en “The Mindy Project” (y, ¡¡cómo le aprobó Internet!).

Cuando tuiteé cómo el episodio de la boda de “Outlander”, había roto mi cerebro en el mejor sentido, mi tuit se llenó al instante de docenas de respuestas emocionadas. La gente, especialmente, las mujeres, se sentían vistas y reconocidas por esta hora de televisión.

A esto ayuda el que las estrellas de la serie, Caitriona Balfe y Sam Heughan, sean increíblemente atractivos. Pero he estado escribiendo sobre televisión durante mucho tiempo, y la apasionada respuesta ha sido impulsada por más que eso.

“Es demasiado fácil sugerir que lo que impulsa el éxito de Outlander es el representar los deseos reprimidos de las amas de casa aburridas”, escribió Trout. “Las mujeres saben más que eso, son inteligentes. Cuando se presenta una trama emocionalmente atractiva y con contenido sexual que no degrade o avergüence a la sexualidad femenina, lo van a ver, y con mucho gusto. Si el aumento de fans es una indicación, “Outlander” es la serie que la televisión ha estado necesitando desde hace mucho, mucho tiempo”.


5 comentarios:

  1. Me encanta cuando leo algo como esto. Estoy totalmente de acuerdo en que ésta serie es revolucionaria. Tiene un gusto exquisito!! <3

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  2. Es un deleite ver como inteligentemente se recrean sensaciones y emociones. Las escenas no dan remordimiento y terminan por enamorarnos mas por los personajes y sus actores por su caracter y querer mas

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  3. Las mujeres estamos entrando muuuy poco a poco en el mundo de los hombres (guionistas, directoras, etc), y esto los desconcierta. Ojalá llegue un día en el que eso sea lo normal.

    Por cierto, y no soy un ama de casa aburrida. Es más, de todas las fans de Outlander que conozco, NINGUNA es una ama de casa aburrida.

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  4. Me parece también que tu forma de explicarnos por qué la serie tiene tanto éxito; es muy revolucionaria. Felicidades amiga, me siento totalmente
    representada por tu crítica 😍😘

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